Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Respiración Pranayama
Un tema muy importante para la vida taoista, es la respiración. En Oriente la respiración se considera una ciencia. La China tiene kigong y la India su Pranayama, pero el mundo occidental ni... -
Se divorciaron hace 50 años pero se volverán a casar
Harold Holland, de 83 años, y Lillian Barnes, de 78, se divorciaron hace 50 años. Sin embargo, ahora decidieron casarse nuevamente, informa Lexington Herald-Leader. -
El amo y el Criado (Reflexión)
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la... -
Los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo
Los perros son los mejores amigos del hombre, y no solo por su lealtad y compañía, sino también por su capacidad de empatizar con nosotros. Diversos estudios han demostrado que los perros pueden... -
La meditación potencia la salud celular
La meditación es una práctica milenaria que consiste en entrenar la atención y la conciencia para alcanzar un estado de calma y claridad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que la...