En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Uso de los símbolos REIKI
Los símbolos reiki son representaciones gráficas que se usan para canalizar, enfocar y potenciar la energía reiki. El reiki es una técnica de sanación y armonización basada en la imposición de manos... -
Los Dos monjes Budistas (Reflexión)
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una... -
Mantras: los Sonidos de nuestra alma
Se llama Mantra a una oración corta hindú y budista que se repite muchas veces. La palabra sánscrita Mantra proviene de las raíces manas (‘mente’) y traiate ‘liberar’; por tanto, el Mantra se... -
¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de... -
¿Qué es el Karma?
La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del...