Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello. -
La esencia del Budismo
Hay cuatro pensamientos básicos que dan un significado duradero a nuestra vida. Lo primero que apreciamos es nuestra muy rara y maravillosa oportunidad de ser capaces de... -
Vivir mucho
No se trata de vivir muchos años, se trata de vivir mucho los años que tienes, que por cierto son inciertos y a veces parecen pocos. Desde este espacio se ha insistido en que lo más importante es... -
Ideas románticas para enamorar aún más a tu pareja
El amor es un sentimiento que se debe cuidar y alimentar todos los días, especialmente cuando se comparte la vida con otra persona. Para mantener la llama del romance encendida, no basta con decir... -
Exhiben en Japón presuntos restos de un demonio acuático (Fotos)
En un evento que ha capturado la atención tanto de los entusiastas del folclore como de los curiosos, un museo en Japón ha comenzado a exhibir lo que se cree son los restos momificados de un demonio...