Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Kintsugi el arte japonés de arreglar lo roto con oro
¿Qué hacer cuando se rompe una pieza de cerámica? ¿Tirarla a la basura, pegarla con un adhesivo invisible o repararla con un material precioso? La última opción es la que propone el kintsugi, una... -
Beneficios de la linaza
La linaza es la semilla de la planta de lino, que se puede consumir de diferentes formas, como aceite, tabletas, semilla entera o molida. La linaza tiene un alto contenido de ácidos grasos omega-3,... -
El estrés aumenta el riesgo de padecer diabetes
La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de los niveles de azúcar en la sangre debido a una deficiencia o resistencia a la insulina, la hormona que regula el... -
Puntos de poder Feng Shui
Gracias al mapa bagua podemos identificar los guas o zonas de nuestra casa. Además del mapa bagua general de la casa hemos de trazar el mapa bagua de cada habitación, para localizar de esta forma... -
Amo de tu respiración
Si puedes convertirte en el amo de tu respiración, puedes convertirte en el amo de tus emociones...