Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Árboles "Disfrazados de Dioses" para Salvar el Bosque
En el estado de Bihar, en el este de India, una iniciativa única está ayudando a proteger los árboles de la tala indiscriminada. A través de una tradición tribal llamada Madhubani, los artistas... -
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
Una mujer llamada Venezuela
Venezuela una mujer maltratada, esa que tiene un marido alcohólico, machista que llega a diario a insultarla. Venezuela esa mujer maltratada que después que el marido le pega, le promete que no... -
Mineralogía: Amatista
La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años. Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre... -
Lo que quiero y lo que hago II
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e...