Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿Cómo conquistar a un Cáncer?
Los Cáncer son personas sensibles, cariñosas y misteriosas, que no se entregan fácilmente al amor. Sin embargo, con paciencia, comprensión y ternura, puedes ganarte su confianza y su corazón. Aquí... -
El amo y el Criado (Reflexión)
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la... -
Mandalas
De la misma manera que el popularizado arte del Feng Shui regula la circulación de energía positiva en el hogar y el espacio exterior, para aumentar nuestra armonía, también los Mándalas proponen... -
El Monje y el Alacrán
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al... -
Conoce los beneficios del yoga
El yoga es una práctica milenaria que se originó en la India y que combina posturas físicas, técnicas de respiración y meditación. El yoga tiene como objetivo armonizar el cuerpo, la mente y el...