En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
8 ideas para combatir la rutina de pareja
1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los... -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
Nuestra esencia mística
Nuestra esencia mística es "luz" nuestra esencia ancestral es "amor", Nuestra conciencia es "libertad ", nuestra columna vertebral es "energía" nuestra corona! es" fuego" que energiza esta "materia... -
Solo un... ¿Amor De La Vida?
El amor de la vida es un concepto absurdo. La idea de que solo una persona en el mundo te complemente es, sencillamente malvada. -
Mi cuerpo: Un Mandala (I)
¿Imaginas ver a tu cuerpo como un Mandala? La palabra MANDALA es de origen sánscrito y podemos definirla como “CIRCULO MAGICO”.