Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El Tunel del amor de Kleven en Ucrania
El Túnel del amor de Kleven en Ucrania es uno de los lugares más románticos y fotogénicos del mundo. Se trata de un tramo de vía ferroviaria de unos tres kilómetros que atraviesa un bosque y que... -
Equilibrio entre emoción y razón
Nuestra incapacidad para vivir en la incertidumbre, para aceptar las cosas tal y como ocurren, nos hace imaginar un mundo que funciona siguiendo las reglas de nuestro raciocinio, lo cual nos... -
¿Qué es un mandala?
Cientos de años antes de que los seres humanos se comunicaran a través del lenguaje escrito lo hacían por medio de los dibujos. El hombre de la prehistoria contó su historia... -
¿Cómo conquistar a un Aries?
Los Aries son personas valientes, entusiastas y apasionadas, que no se dejan seducir fácilmente. Sin embargo, con confianza, coquetería y admiración, puedes atraer su atención y su corazón.... -
Armonía
Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.