Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Beneficios de la linaza
La linaza es la semilla de la planta de lino, que se puede consumir de diferentes formas, como aceite, tabletas, semilla entera o molida. La linaza tiene un alto contenido de ácidos grasos omega-3,... -
Me siento sola y triste... Diferentes puntos de vista
La soledad y la tristeza son dos emociones que a veces nos acompañan en la vida, y que pueden afectar a nuestro bienestar y nuestra autoestima. Sentirse solo o sola no significa necesariamente estar... -
Mejorar nuestra salud es fácil con la ayuda del Feng Shui
El Feng Shui tiene numerosos consejos para ayudarte a mejorar tu salud. La salud es lo más importante que tenemos. La relación entre la salud y el medio ambiente donde vivimos o trabajamos, es muy... -
Los Dos monjes Budistas (Reflexión)
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una... -
Mineralogía: Cuarzo Rosa
Es una piedra emparentada con el cristal de roca. Rara vez nos la encontramos en forma cristalina y debe su color al magnesio y al titanio. Cuenta una leyenda que un hombre regaló una rosa a su...