Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Miedo y Amor en tiempos turbulentos
Seguramente estos días te has visto invadido por diferentes emociones que van desde la rabia, la tristeza, ansiedad, dificultad para concentrarte, dormir o simplemente muy estresado. Quizá muestres... -
Síntomas del cambio energético
Ante LA NUEVA ENERGÍA sentirás algunos cambios, los cuales son necesario atender a tiempo, para evitar desarreglos físicos, emocionales, mentales, espirituales y energéticos. Estos son... -
Conoce los beneficios del yoga
El yoga es una práctica milenaria que se originó en la India y que combina posturas físicas, técnicas de respiración y meditación. El yoga tiene como objetivo armonizar el cuerpo, la mente y el... -
El Plantador de Dátiles (Reflexión)
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras. -
Los Principios Universales
Condensar estos siete principios básicos para aprender a guiar nuestras vidas con sabiduría, apartando el sufrimiento.