Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Encontrar lo que deseas
Existe una explicación a nivel espiritual para comprender por qué no consigues aquello que deseas aunque te lleve tiempo buscando la forma de conseguirlo. Esta explicación consiste en que aun... -
Aprendiendo a respirar
Generalmente el ser humano respira solo lo necesario para subsistir sin darse cuenta de que en la respiración se oculta una increíble fuerza vital que nos ayudaría a revitalizar nuestro cuerpo,... -
Compatibilidad de Aries
¿Quieres saber con qué signos es compatible Aries? Puedes descubrir la compatibilidad de Aries con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combintación que te... -
La esencia del Budismo
Hay cuatro pensamientos básicos que dan un significado duradero a nuestra vida. Lo primero que apreciamos es nuestra muy rara y maravillosa oportunidad de ser capaces de... -
Kintsugi el arte japonés de arreglar lo roto con oro
¿Qué hacer cuando se rompe una pieza de cerámica? ¿Tirarla a la basura, pegarla con un adhesivo invisible o repararla con un material precioso? La última opción es la que propone el kintsugi, una...