Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La Moxibustión
La acupuntura y la moxibustión pueden ser utilizadas aisladamente o en asociación. La decisión de la técnica terapéutica a aplicar debe tener en cuenta las particularidades de cada caso y debe... -
El café es benéfico si se ingiere con medida
El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, debido a su sabor, aroma y efecto estimulante. Sin embargo, también existen dudas sobre sus posibles beneficios y riesgos para la... -
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
¿Sabes qué es el Curso de Milagros?
Un curso para despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor. Conocí el curso de Milagros cuando leí “Regreso al Amor” un libro escrito por Mariam Williamson, quien... -
8 ideas para combatir la rutina de pareja
1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los...