Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios de la siguiente manera:
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Nueva era
Conjunciones estelares, planetas alineados, constelaciones y grupos de estrellas que parecieran posarse sobre estructuras existentes en este planeta desde tiempos recónditos, tanto que las... -
La meditación potencia la salud celular
La meditación es una práctica milenaria que consiste en entrenar la atención y la conciencia para alcanzar un estado de calma y claridad mental. Cada vez más estudios científicos demuestran que la... -
Marihuana...
La marihuana (cannabis) ha sido usada por el hombre desde hace más de 4000 años, desde las primeras fases de la medicina y la farmacología, cuando los seres humanos comenzaron a usar plantas por sus... -
Insomnio pone en riesgo tu salud mental
El insomnio es un trastorno del sueño que se caracteriza por la dificultad para iniciar o mantener el sueño, o por un sueño de mala calidad que no permite un adecuado descanso. El insomnio puede... -
El Perdón: Ni tú ni yo somos los mismos (Reflexión)
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.