Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Un libro que permite descubrir lo invisible…
Materán es licenciada en biología y doctora en ciencias, mención ecología, pero desde 1983 inicia una búsqueda de crecimiento interno y bienestar que le conduce por nuevos caminos. Desde hace trece... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo... -
Mascotas que ayudan a prevenir los males del corazón
Las mascotas no solo nos brindan compañía y alegría, sino que también pueden tener un impacto significativo en nuestra salud cardiovascular. Diversos estudios han demostrado que tener una mascota,... -
Zona de Confort
De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque... -
Nuestro cerebro determina cómo percibimos la realidad
La realidad es una construcción subjetiva que depende de cómo nuestro cerebro interpreta las señales que recibe del mundo exterior. No vemos el mundo tal como es, sino como nuestro cerebro lo...