En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
Las nuevas tecnologías para reforzar la autoestima
La autoestima es la valoración que tenemos de nosotros mismos, de nuestras capacidades, cualidades y defectos. La autoestima influye en nuestra salud física y mental, en nuestra felicidad y en... -
¿Estrés crónico? Puedes sufrir el síndrome de Burnout
El estrés es una reacción normal del organismo ante situaciones que suponen una amenaza o un desafío. El estrés puede ser positivo si nos ayuda a adaptarnos y a superar los obstáculos. Sin embargo,... -
Los Ciclos (Feng Shui)
En cada habitación de la casa deberás identificar los elementos que están representados, y utilizar los ciclos de creación, reducción y control que se explican más abajo para conseguir... -
Aprende a dar unos buenos besos con el Kamasutra
Un beso por sí mismo combina tres sentidos: el gusto, el tacto y el olfato. Si cada sentido, por separado, es capaz de producir una fuerte reacción emocional, los tres juntos pueden transportarnos...