Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mantras: los Sonidos de nuestra alma
Se llama Mantra a una oración corta hindú y budista que se repite muchas veces. La palabra sánscrita Mantra proviene de las raíces manas (‘mente’) y traiate ‘liberar’; por tanto, el Mantra se... -
La Sanación desde la Conciencia (I)
Somos seres holístico conformado por cuerpo, mente, emociones y espíritu. Necesitamos tener una actitud mental positiva hacia nosotros mismos y hacia los demás, esto nos permite tener las emociones... -
¿Libertad o liberación?
“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por... -
Leyes sobre criaturas sobrenaturales (Tenebroso)
En sus inicios, las leyes humanas sirvieron para permitir la cohesión de las primeras comunidades a través de la forma en que lidiaban con lo desconocido y lo incontrolable, a lo cual dieron el... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no...