El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Feng Shui y La Navidad. Dos tradiciones
Pocas personas asociarían de entrada la celebración de la Navidad y el Feng Shui. Son dos tradiciones diferentes, pero que tienen muchos elementos en común a la hora de plantear sus objetivos. En... -
¿Qué son los Mandalas?
Es un símbolo de sanación, totalidad, unión, integración, el absoluto. Un mándala es básicamente un círculo, es la forma perfecta, y por ello nos representa el símbolo del cosmos y de la eternidad.... -
Solsticio de invierno ¿Cuándo inicia la nueva estación?
El solsticio de invierno es un evento astronómico significativo que marca el inicio oficial del invierno en el hemisferio norte. Este fenómeno ha sido celebrado y observado por diversas culturas a... -
Perla Crespo: "Siempre tuve una cosita dentro de mí especial"
La Wicca es una religión que ha venido tomando fuerza desde los años 50, muchos de sus practicantes la consideran como un culto libre, ya que no se sienten atados a alguna ley moral obligatoria,... -
La grulla y el cangrejo (Reflexión)
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.