Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
La obsesión con el espejo y los defectos
El espejo es un objeto que nos permite ver nuestro reflejo, y que puede ser una fuente de satisfacción o de insatisfacción con nuestra imagen física. Mirarse al espejo es una conducta normal y... -
Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe... -
Buda y la Ira (Reflexión)
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo... -
¿Cómo conquistar a un Géminis?
Los Géminis son las personas que nacieron entre el 21 de mayo y el 20 de junio, y se caracterizan por ser comunicativos, versátiles, adaptables y sociables. Son el signo del aire, por lo que tienen... -
El origen histórico del tarot está rodeado de misterio y conjeturas
La adivinación se remonta a tiempos ancestrales, y el conocer el destino se practicaba en tiempos inmemoriales. Mucho se ha hablado sobre los oráculos, la videncia, el espiritismo, la...