Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Acercamiento a la Wicca
La Wicca, según Perla Crespo, especialista y practicante de este culto, es una religión sin dogma con creencia meta religiosa que tiene como padre a Gerald Gardner, que sistematizó los... -
Exhiben en Japón presuntos restos de un demonio acuático (Fotos)
En un evento que ha capturado la atención tanto de los entusiastas del folclore como de los curiosos, un museo en Japón ha comenzado a exhibir lo que se cree son los restos momificados de un demonio... -
Indecisiones
Las disyuntivas en nuestros caminos son cosa de todos los días, mayormente no es complicado elegir entre tomar el camino de la derecha o el de la izquierda, siempre y cuando ambos nos... -
Aplicando los principio energeticos en nuestra vida (I)
Hoy en día, gracias a toda la información que nos llega, podemos aprender técnicas de sanación a través del manejo de las energías.Como Sanador Pránico, entendí que todo es energía, y que la energía... -
La esencia antes que la apariencia
Algunos se ‘disfrazan’ con una capa protectora que los hace ver muy distintos de lo que realmente son. Es como un barniz que les oculta las ‘pequeñas erosiones’ que carcomen sus estados de ánimo.