Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón. -
¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de... -
¿Cómo prevenir las malas energías?
Hace ya tiempo comencé a escuchar la idea de que existen los llamado espiritus burlones y se me hacía muy curiosa la concepción de espíritus que se dedicaran a burlarse de otros espíritus o de... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección...