Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Luz
Para poder ver la luz es necesario haber conocido la oscuridad y esta existe en todo y en todos. Todo y todos tenemos un lado oscuro, algo que consideramos que no es bueno para nosotros ni para... -
Otra razón para consentir a tu gato: La Ronroterapia
El ronroneo de los gatos es un sonido que muchos dueños de mascotas encuentran reconfortante y relajante. Sin embargo, este sonido va más allá de ser simplemente agradable; tiene beneficios... -
¿Qué son los egregores y cómo nos afectan?
Un Egregor es una entidad psíquica, autónoma, capaz de influir en los pensamientos de una persona o de un grupo, Se produce cuando colectivamente se piensa en algo de forma repetida y ese... -
Vivir mucho
No se trata de vivir muchos años, se trata de vivir mucho los años que tienes, que por cierto son inciertos y a veces parecen pocos. Desde este espacio se ha insistido en que lo más importante es... -
Una mujer llamada Venezuela
Venezuela una mujer maltratada, esa que tiene un marido alcohólico, machista que llega a diario a insultarla. Venezuela esa mujer maltratada que después que el marido le pega, le promete que no...