Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Gemínidas: la última lluvia de estrellas del año
Cada diciembre, el cielo nocturno nos regala uno de los espectáculos astronómicos más impresionantes del año: la lluvia de meteoros de las Gemínidas. Este evento, conocido por su alta tasa de... -
Frases que jamás debes decirle a tu hijo
Las palabras duelen más que los golpes y dejan cicatrices más profundas que cualquier herida, como adultos y papás tenemos en nuestras manos una enorme responsabilidad, sin darnos cuenta podemos... -
El autoestima según tu signo
En la carta natal, la Luna muestra las necesidades emocionales pero estima, se alinea estrechamente con la valoración. La estimación personal no es correcta ni errónea, simplemente es. Este punto... -
Auriculoterapia Acupuntura
La Auriculoterapia se presenta como una rama de la Acupuntura, por aplicarse esta técnica con agujas de acupuntura, aunque también se emplean el masaje sobre el pabellón de la oreja, las semillas de... -
Merengadas proteicas como obligación
Hola mi gente FITNESS, como siempre me veo en el propósito de vida transmitir ciertos conocimientos adquiridos durante mi preparación al cuerpo IDEAL, hoy es importante decirl que puedes estar un...