Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
¿El calendario más antiguo del mundo?
Los calendarios son sistemas que nos permiten medir el tiempo y organizar las actividades humanas según los ciclos astronómicos. Los primeros calendarios conocidos se remontan a las antiguas... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
Mineralogía: Ojo de Tigre
Los soldados romanos usaban ojos de tigres grabados con símbolos para protegerse durante las batallas. Eran piedras muy codiciadas por los ladrones que, entre otras cosas, les aseguraban el éxito en... -
25 beneficios del Té verde
El té verde es una de las bebidas más populares y saludables del mundo. Se obtiene de las hojas de la planta Camellia sinensis, que se someten a un proceso mínimo de oxidación. El té verde contiene... -
Nueva era
Conjunciones estelares, planetas alineados, constelaciones y grupos de estrellas que parecieran posarse sobre estructuras existentes en este planeta desde tiempos recónditos, tanto que las...