En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Seis cosas que deprimen más a las mujeres en Navidad
La Navidad es una época del año que se supone que debe ser de alegría, paz y amor. Sin embargo, para muchas mujeres, también puede ser una fuente de estrés, tristeza y ansiedad. Según un artículo... -
La grulla y el cangrejo (Reflexión)
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza. -
La Información
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No... -
Aplicando los principio energeticos en nuestra vida (I)
Hoy en día, gracias a toda la información que nos llega, podemos aprender técnicas de sanación a través del manejo de las energías.Como Sanador Pránico, entendí que todo es energía, y que la energía... -
La Compasión
La compasión es un estado mental, lo contrario a violencia o agresión. Es una emoción trabajable a través de la inteligencia emocional, basándose en la empatía, y que tiene como finalidad alcanzar...