Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
12 Pasos para simplificar tu vida
Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si... -
El poder "limitado" de las frutas
Hola mis panas FITNESS, Como siempre les recomiendo lo MEJOR y lo que me ha servido a lo largo de mi carrera, en esta búsqueda del cuerpo "IDEAL", hay que probar muchas cosas porque hay muchos... -
Si no desayunas podrías sufrir un infarto
El desayuno es la comida más importante del día, según el dicho popular. Sin embargo, muchas personas se lo saltan por falta de tiempo, de apetito o de hábito. Lo que quizás no sepan es que esta... -
París y alrededores
Es una metrópoli archiconocida, capital de Francia, dividida en 20 distritos (o pequeños municipios), que van en forma de espiral, del centro hacia la periferia. Los primeros números son céntricos y... -
Ho´oponopono
Hace unos años una persona me regalo un mantra maravilloso, mágico, uno de los mejores regalos que me han dado, para esas situaciones en las que necesito tolerancia y aceptación, este mantra es "Lo...