- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Por no sentir lo que siento
La soledad de estos años tiende sus manos a las mías, la contemplo y me sugiere que revise mis adentros... -
Los perros sienten el dolor de las personas y buscan aliviarlo
Los perros son los mejores amigos del hombre, y no solo por su lealtad y compañía, sino también por su capacidad de empatizar con nosotros. Diversos estudios han demostrado que los perros pueden... -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: -
Sé un maestro y no un consejero
Había una vez una niña que se sentía sola, su mamá siempre estaba trabajando y sus dos hermanos mayores jugaban ellos dos, la hermana mayor estaba ocupada ayudando a su mamá y el hermanito menor era...