En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Descifran el Manuscrito de Voynich: Un Enigma Resuelto
El Manuscrito de Voynich, conocido como uno de los textos más misteriosos del mundo, ha desconcertado a historiadores, criptógrafos y lingüistas desde su descubrimiento en el siglo XIX. Este... -
Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello. -
Rabia – Ira
De las emociones más repetidas a diario, la Rabia se lleva mayor centimetraje en nuestra mente. Peor cuando en ocasiones se manifiesta como Ira, mejor descrita con palabras que no escribiremos... -
Lo que quiero y lo que hago II
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e... -
¿Qué pasa si se deja de consumir azúcar durante un año?
El azúcar es uno de los ingredientes más consumidos en el mundo, pero también uno de los más perjudiciales para la salud. Su ingesta excesiva se ha relacionado con enfermedades como la obesidad, la...