Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Dos monjes Budistas estaban paseando fuera del monasterio. Uno era un viejo maestro aproximadamente de unos noventa años y el otro eran un principiante joven. Ellos estaban cerca de una corriente de agua que había inundado sus bancos.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mineralogía: Agua Marina
Es una piedra que siempre se ha asociado con las deidades y criaturas marinas. En el antiguo Egipto se metían cuentas de aguamarina entre los vendajes de las momias para que así tuvieran protección... -
Feliz Día de la Madre!
Aunque muchos dicen que se convirtió en un día comercial, y que el día de las madres debe ser todos los días, a mí particularmente me encanta celebrarlo, porque es una oportunidad de reunión... -
Libertad
¨Y ¿qué hay sobre la libertad? No existe mayor libertad que ser aquello para lo que estamos destinados. No existe mayor libertad que liberarse de las expectativas de los demás, que ser capaces de... -
Perla Crespo: "Siempre tuve una cosita dentro de mí especial"
La Wicca es una religión que ha venido tomando fuerza desde los años 50, muchos de sus practicantes la consideran como un culto libre, ya que no se sienten atados a alguna ley moral obligatoria,... -
Buscando a tu Maestro Interno
A lo largo de nuestra vida, nos hemos tropezado muchas veces con personas que han dejado enseñanzas y aprendizajes, que han marcado una pauta y han sido determinantes para nosotros.