Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Controlando la Ira y la rabia
Comparto con Uds algunas recomendaciones para controlar la ira y la rabia, de esa forma te mantienes más centrado y más saludable. A ver qué te parecen: -
Posturas de yoga para el embarazo
El yoga en el embarazo es uno de los deportes que más beneficios te trae, puesto que enfoca su práctica en siete objetivos principales: la flexibilidad, relajamiento, postura, balance, control de la... -
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
Indecisiones
Las disyuntivas en nuestros caminos son cosa de todos los días, mayormente no es complicado elegir entre tomar el camino de la derecha o el de la izquierda, siempre y cuando ambos nos... -
Su fortuna cifrada mediante una brújula
Se percatara de que saber conjugar correctamente los elementos constituye el ABC del Feng Shui. Para poder adoptar la medida oportuna ante diferentes configuraciones del espacio vital,...