En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Gisela García. Arte Terapeuta especialista en Mandalas
Mandala en sánscrito significa "círculo mágico". Los Mandalas son dibujos centrados basados en la geometría sagrada, que se desarrollan desde un centro hacia los puntos cardinales, se dice que estas... -
Descubren dónde, por qué y cómo se propaga el alzhéimer
El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en el mundo y que se caracteriza por la pérdida progresiva de la memoria y otras funciones cognitivas. Aunque se... -
Reconociendo las heridas emocionales
Cada vez que estoy con un Cliente en terapia, me doy cuenta lo difícil que a veces resulta, reconocer las emociones. El cuerpo guarda todas las memorias de las heridas vividas y el mismo se va... -
Por no sentir lo que siento
La soledad de estos años tiende sus manos a las mías, la contemplo y me sugiere que revise mis adentros... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: