En una ocasión, un hombre se acercó a Buda e, imprevisiblemente, sin decir palabra, le escupió a la cara. Sus discípulos, por supuesto, se enfurecieron. Ananda, el discípulo más cercano, dijo dirigiéndose a Buda:
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Conoce los beneficios del yoga
El yoga es una práctica milenaria que se originó en la India y que combina posturas físicas, técnicas de respiración y meditación. El yoga tiene como objetivo armonizar el cuerpo, la mente y el... -
La obsesión con el espejo y los defectos
El espejo es un objeto que nos permite ver nuestro reflejo, y que puede ser una fuente de satisfacción o de insatisfacción con nuestra imagen física. Mirarse al espejo es una conducta normal y... -
¿Eres gallo o Búho? Tus genes determinan tus hábitos nocturnos
¿Eres de los que se levantan temprano o de los que se quedan hasta tarde? ¿Te gusta la rutina o prefieres la improvisación? ¿Te cuesta concentrarte o eres muy productivo? Estas y otras... -
Equilibrio entre emoción y razón
Nuestra incapacidad para vivir en la incertidumbre, para aceptar las cosas tal y como ocurren, nos hace imaginar un mundo que funciona siguiendo las reglas de nuestro raciocinio, lo cual nos... -
El pescador del fin del mundo
Estas son las líneas y párrafos favoritos, de mi libro de cabecera de cada cierto tiempo, "El Pescador del Fin del Mundo", de Gonzalo Llach: