- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes lo envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco.
- URL Corta: https://go.paraelespiritu.com/
Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Tan impensable era irme como quedarme
"Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar... -
¿La voz femenina provoca agotamiento en el cerebro masculino?
¿Alguna vez has sentido que tu pareja, tu madre o tu amiga te hablan y no les prestas atención? ¿O que te cuesta seguir el hilo de lo que te dicen? No es que seas un mal educado o que no te... -
Feng Shui en el Baño: Una habitación útil con mucha mala fama
De acuerdo con el Feng Shui, el baño debe cuidarse con mimo ya que es un lugar de fuga energética marcado por el exceso de agua y de frialdad. Por ello es importante evitar la sensación de humedad,... -
Tu lámpara de noche afecta tu humor
Muchas personas tienen el hábito de leer, ver la televisión o usar el móvil antes de dormir, con una lámpara de noche encendida. Sin embargo, ¿sabías que esta práctica puede tener efectos negativos... -
Respirando a Mamá (Meditación)
Hoy nos imaginamos en el vientre de mama, y la respiramos a través de nuestra conexión con el cordón umbilical, y sentimos su latir con nuestro latir del corazón.