Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Acuerdo de Almas
Con cada persona que forma parte de nuestra Vida establecemos un acuerdo de Alma... -
Nuestra esencia mística
Nuestra esencia mística es "luz" nuestra esencia ancestral es "amor", Nuestra conciencia es "libertad ", nuestra columna vertebral es "energía" nuestra corona! es" fuego" que energiza esta "materia... -
Coincidencias
Le podemos llamar coincidencias, Podemos llamarle circunstancias, O podemos creer en una fuerza, en una fe... -
Viéndose a si mismo (Reflexión)
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos... -
Conoce los beneficios del yoga
El yoga es una práctica milenaria que se originó en la India y que combina posturas físicas, técnicas de respiración y meditación. El yoga tiene como objetivo armonizar el cuerpo, la mente y el...