Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Tenía un criado mucho que sufrir con el carácter original de su amo. Volvió un día este señor a casa de muy mal humor, se sentó a la mesa para comer; pero hallando la sopa fría, y cediendo a la cólera, cogió el plato y lo arrojó por la ventana.
— "Cuando mires a tus compañeros procura mirarte a ti mismo", dijo el maestro al discípulo. Pero, ¿no es una actitud egoísta?, cuestionó el discípulo. Si nos preocupamos por nosotros mismos jamás veremos lo que los otros tienen de bueno para ofrecer.
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
El petróleo, el ambiente y la sociedad venezolana
Los avances científicos, tecnológicos y el descubrimiento del petróleo como una extraordinaria fuente de energía, han tenido repercusión en los intereses, cultura, en la forma como se... -
Las dos espadas de Dios: Antecedentes teológicos del estado de excepción
Un mismo tema en dos autores del siglo XIV es el núcleo de este libro de Mario Di Giacomo. Egidio Romano y Jacobo de Viterbo son, ambos, religiosos agustinos, convencidos de que la Iglesia debe... -
Estudio: ¿A quién le cuesta más pedir perdón?
Pedir perdón es una forma de reparar una relación después de haber cometido un error o haber causado un daño a otra persona. Sin embargo, no todas las personas se disculpan de la misma manera ni con... -
Compatibilidad de Capricornio
¿Quieres saber con qué signos es compatible Capricornio? Puedes descubrir la compatibilidad de Capricornio con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combinación... -
La grulla y el cangrejo (Reflexión)
Estaba una grulla tan vieja y achacosa, que no podía coger los peces de una laguna, a cuya orilla tenía su nido. Así, resolvió llegar por astucia a donde le era imposible por la fuerza.