Por más versados que seamos en salir de conflictos de manera armónica, nunca dejamos de estudiar pues en el momento menos pensado, nos pasan la prueba y si no estamos atentos, caeremos en las arenas de nuestras emociones, un lugar particularmente complicado de manejar, creo que de esto ya sabes algo. Estas pruebas se ven más claramente en nuestras relaciones cotidianas y en la manera en cómo nos conectamos y comunicamos con otros y más importante aún, con nosotros mismos. Una de las pruebas más comunes es darnos cuenta de lo que tenemos en nuestro corazón, para saberlo, debemos observar la manera cómo nos expresamos y recibimos la información de nuestros semejantes y del entorno en general.
- Detalles
Las disyuntivas en nuestros caminos son cosa de todos los días, mayormente no es complicado elegir entre tomar el camino de la derecha o el de la izquierda, siempre y cuando ambos nos conduzcan al mismo destino, alguno tendrá más curvas y el otro quizás sea un poco más empinado, pero al final, el destino será invariable. Lo único que si cambia independientemente de la ruta que elijamos será la manera en como apreciemos el camino. Expresión que aparece nuevamente por estos lados.
- Detalles
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e insatisfacción, de hecho, son tan fuertes que se nos hace complicado salir de ellas pensando que no existen opciones, pues nuestras razones son más que suficientes, tanto como para mantenernos estáticos evitando hacer más y generar cambios, a simplemente vivir mejor.
- Detalles
Es un adjetivo muy utilizado en castellano para señalar algo idéntico o que no es otro más que ese, es por ello que al referirnos a alguna persona lo empleamos. Yo mismo, si, tú mismo, él mismo, etc. y es este adjetivo el que señala a la persona que es responsable por lo que te sucede a diario y por lo que ocurre alrededor de ti. Sí, adivinaste, mismo es quien hace que ocurra la magia y la no tan magia en tu vida.
- Detalles
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
- Detalles
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Un libro que permite descubrir lo invisible…
Materán es licenciada en biología y doctora en ciencias, mención ecología, pero desde 1983 inicia una búsqueda de crecimiento interno y bienestar que le conduce por nuevos caminos. Desde hace trece... -
Ideas románticas para enamorar aún más a tu pareja
El amor es un sentimiento que se debe cuidar y alimentar todos los días, especialmente cuando se comparte la vida con otra persona. Para mantener la llama del romance encendida, no basta con decir... -
Armonía
Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células. -
Mineralogía: Jade
Antes de nada indicar que, en este artículo, nos basaremos sobre todo en las propiedades del Jade verde, ya que es el más común y utilizado tanto en magia como en sanación. No obstante realizaré a... -
¿La voz femenina provoca agotamiento en el cerebro masculino?
¿Alguna vez has sentido que tu pareja, tu madre o tu amiga te hablan y no les prestas atención? ¿O que te cuesta seguir el hilo de lo que te dicen? No es que seas un mal educado o que no te...