Honestamente, ¿Cuántas veces escuchamos eso de acallar la mente? Últimamente muchas veces, más de las que quisiéramos. Por otra parte, acallar la mente parece imposible, pues nuestro cerebro está permanentemente generando ideas a velocidades asombrosas, tanto que llegamos a abrumarnos con ellas y comenzamos a ser selectivos dejando aquellos otros pensamientos, los millones a los que no prestamos atención, allí, como cuando dejamos objetos regados por la casa haciendo desorden.
- Detalles
Comentábamos sobre cómo nos encontramos metidos en situaciones que no nos gusta y de las acciones que, inconscientemente nos mantienen conectados con estas situaciones de inconformidad e insatisfacción, de hecho, son tan fuertes que se nos hace complicado salir de ellas pensando que no existen opciones, pues nuestras razones son más que suficientes, tanto como para mantenernos estáticos evitando hacer más y generar cambios, a simplemente vivir mejor.
- Detalles
Llega la hora de pisar tierra y darnos de frente contra nosotros mismos. Es bastante lo que se ha escrito en este blog, en internet, en libros, grafitis, etc… sobre el tema de ser mejores personas, a saber: No juzgues; Se paciente; Ama al prójimo y más a tu enemigo; Respira conscientemente; Observa tu proceder; Se consciente; etc., etc… Todas frases y lemas muy ciertos y bonitos para colocar en nuestros muros del FaceBook y retuitearlos cuando alguien, gurú o no, los escribe. Pero a la hora de la verdad, ¿De cada vez que publicamos o compartimos algo, en cuantas nos observamos a ver si estamos practicando eso que predicamos?
- Detalles
Sentirse culpable de algo tiene serias consecuencias sobre nuestras vidas, opacan nuestra visión del mundo, nos hace llevar pesadas cargas que complican nuestro andar y nos colocan en una de las posiciones más cómodas para las personas, la de víctima. Cuando estamos siendo víctimas no tenemos la oportunidad de mirarnos con amor y permanecemos viviendo en la autocompasión.
- Detalles
Querer saber las cosas puede ser tan adictivo como cualquier droga, la sed desenfrenada de conocimiento a veces pasa desapercibida pues no causa enfermedad física alguna, al menos en apariencia. No se trata de que saber sea malo, sino que el ansia por tener el conocimiento, al igual que en otras áreas de la cotidianidad humana, ocasiona el estrés necesario para culminar con alguna dolencia que tarde o temprano nos afectará en el cuerpo físico.
- Detalles
Categorías
#ParaelespirituTV
Publicidad
Leer Más...
-
Mercurio Retrógrado: Más Allá del Caos
Cuando Mercurio, el planeta de la comunicación y el pensamiento, entra en su fase retrógrada, el mundo parece sumergirse en un torbellino de malentendidos, fallas tecnológicas y retrasos. -
El Monje y el Alacrán
Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al... -
Una gran celebración con mis amigos…
Hoy tengo invitados especiales, he preparado mis mejores platos, puse el mantel que me regaló mi abuela paterna, un mantel de tela fina, blanco y calado con la paciencia que tiene quien sabe, que el... -
Cuidado con los males gástricos
Los males gástricos son un conjunto de trastornos que afectan al estómago y que pueden causar síntomas como dolor, ardor, hinchazón, náuseas, vómitos, diarrea o sangrado. -
La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no...