Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez | instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Alcanzando la Prosperidad Verdadera (II)
    En nuestro artículo anterior, recuerdas que en la primera parte de Prosperidad Verdadera te comente que la prosperidad es femenina? Bueno resulta que lo que tiene que ver con la providencia, y el...
  • 6 Buenas razones para tomar vino
    El vino es una de las bebidas más antiguas y populares del mundo. Además de su sabor y aroma, el vino tiene muchos beneficios para la salud, siempre que se consuma con moderación. En este artículo...
  • ¿Estrés crónico? Puedes sufrir el síndrome de Burnout
    El estrés es una reacción normal del organismo ante situaciones que suponen una amenaza o un desafío. El estrés puede ser positivo si nos ayuda a adaptarnos y a superar los obstáculos. Sin embargo,...
  • Reconociendo las heridas emocionales
    Cada vez que estoy con un Cliente en terapia, me doy cuenta lo difícil que a veces resulta, reconocer las emociones. El cuerpo guarda todas las memorias de las heridas vividas y el mismo se va...
  • Mineralogía: Cuarzo o cristal de roca.
    Durante mucho tiempo se creyó que el cristal de cuarzo en realidad se trataba de hielo o agua petrificados, por lo que se utilizaba en rituales para atraer la lluvia. En los misteriosw Eulisinos se...
Publicidad