Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez | instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Feng Shui para niños
    Aunque las siguientes ideas estén pensadas principalmente para el cuarto de los chicos, también son para cualquiera que se atreva a dejar algunos preconceptos y a gozar de  las cosas simples....
  • ¿Preocupada por tu cuerpo? No te pierdas estas claves para cuidarlo en vacaciones
    Las vacaciones son un momento ideal para relajarse, desconectar y disfrutar de la vida. Pero también pueden ser una oportunidad para cuidar tu cuerpo y sentirte mejor contigo misma. No se trata de...
  • Los Siete Principios Herméticos (de Hermes Trismegisto)
    Hace mucho tiempo ya, y sin saber exactamente cuándo, surgió en Egipto un gran maestro, o maestro entre los maestros al que llamaron tres veces grande. Considerado un dios entre ellos le dieron el...
  • Feng Shui en el Baño: Una habitación útil con mucha mala fama
    De acuerdo con el Feng Shui, el baño debe cuidarse con mimo ya que es un lugar de fuga energética marcado por el exceso de agua y de frialdad. Por ello es importante evitar la sensación de humedad,...
  • Viaje interior
    El viaje hacia el campo la consciencia implica enfrentarnos con un camino totalmente desconcertante, misterioso y complicado, básicamente porque no recordamos como es. Nuestros temores nos acompañan...
Publicidad