Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • ¿Los bananos también son malos para la salud?
    Las bananas o plátanos son unas de las frutas más populares y consumidas en el mundo. Se caracterizan por su sabor dulce, su textura suave y su versatilidad para combinar con otros alimentos....
  • Elevando nuestra frecuencia
    Cuando nosotros nos sentimos fuertes, alegres, estamos vibrando en un nivel altode frecuencia, en cambio cuando estamos bravos o tristes, es bajo. De qué depende de que estemos en alta frecuencia o...
  • Aplicando los principios energéticos en nuestra vida (III)
    Seguimos con nuestro Análisis de las Leyes Energéticas, esperando que los artículos anteriores hayan sido de tu beneficio. En esta oportunidad te comentaremos sobre: El Principio de Estabilización,...
  • ¿Cómo conquistar a un Capricornio?
    Los Capricornio son las personas que nacieron entre el 22 de diciembre y el 19 de enero, y se caracterizan por ser ambiciosos, responsables, disciplinados y perseverantes. Son el signo de la tierra,...
  • 8 ideas para combatir la rutina de pareja
    1) Improvisa un viaje o una escapada de fin de semana Organiza un fin de semana romántico a cualquier sitio y en cualquier época para desconectar de la rutina «metro-oficina-casa». Dos días sin los...
Publicidad