Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.

col ag

El ego es nuestro niño interior, esta formado por nuestras creencias, por ilusiones de nuestra mente, es parte de nosotros, nos ha hecho lo que somos, debemos amarle y agradecerle, no querer matarlo. El ego es la tarea, el aprendizaje que necesitamos, ¿Qué tenemos que aprender en este mundo si no es amar incondicionalmente? y ¿Cómo se llega a amar de esa manera? Amando nuestros egos que son nuestro lado más humano... basta de satanizar el ego, debemos integrarlo, reconocerlo y enriquecernos a través de ellos.

  

Roselyn Henríquez | instagram

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • La Maratón del Monte Hiei: Un Viaje de Fe y Resistencia
    En las montañas que rodean la antigua ciudad de Kioto, Japón, se encuentra el Monte Hiei, hogar de una de las prácticas más exigentes y espirituales del budismo japonés: el Kaihōgyō. Esta maratón no...
  • ¿Cómo usar velas en forma efectiva en el Feng Shui?
     Aunque a simple vista parezcan un frívolo producto decorativo de moda, las velas por siglos, han arrojado una luz en el progreso del  hombre. Bien utilizadas logran limpiar ambientes y...
  • Compatibilidad de Libra
    ¿Quieres saber con qué signos es compatible Libra? Puedes descubrir la compatibilidad de Libra con todos los demás signos del zodiaco. Tan solo tienes que hacer clic en la combinación que te...
  • Alexa Princz Crecimiento Personal y Espiritual
    La Auriculoterapia se presenta como una rama de la Acupuntura, por aplicarse esta técnica con agujas de acupuntura, aunque también se emplean el masaje sobre el pabellón de la oreja, las semillas de...
  • Enfrenta los desafíos
     "El crecimiento significa que están absorbiendo algo nuevo cada día, y esa absorción sólo es posible si están abiertos. Ahora sus ventanas se encuentran abiertas y también las puertas: a veces...
Publicidad