Lectura recomendada

 Cuando alguien me “quite algo” o pierda algo... Lo agradeceré, por ayudarme a recordar que no soy lo que he perdido.

col ag

Cuando sienta carencia

Agradeceré la abundancia que me rodea, y recordaré que todo cuanto necesite me será dado.

Cuando me critiquen, me ofendan y me sienta herida,

Lo agradeceré por recordarme que no soy la imagen que he fabricado de mi misma

Cuando alguien me halague,

Lo agradeceré por mostrarme mi grandeza, y recordaré que lo que está en mí, está en él o ella, y esta en todos.

Cuando las cosas no vayan como yo quiero

Recordaré que no puedo ver la perfección de este momento, porque mi visión es limitada.

Cuando sienta dolor o sufrimiento

Lo abrigaré y caminaré con él un trecho del camino. Recibiré el regalo que tiene para mí, y a su debido tiempo me despediré de él y lo veré partir dejándome más plena y más segura.

 

Mireya Materán | instagramxyoutubefacebookwww

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Trucos para mejorar la disciplina
    La disciplina es la capacidad de seguir reglas, normas o hábitos que nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos. Ser una persona disciplinada implica tener orden, constancia y voluntad para hacer lo...
  • Mineralogía: Amatista
    La amatista se trata de un cuarzo purpura empapada de la magia antigua. Es quizás tan popular hoy como lo fue hace dos mil años.  Los antiguos celtas la mojaban con saliva y la frotaban sobre...
  • ¡No hay que matar al ego!
     Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.
  • El Síndrome del espejo: La proyección en la crítica sobre los demás
    El síndrome del espejo es un fenómeno psicológico que consiste en proyectar en los demás los aspectos positivos o negativos que vemos en nosotros mismos. Es decir, nos sentimos atraídos o rechazados...
  • Cura para
    Hay un viejo cuento que nos habla de una mujer, cuyo único hijo había muerto. En su dolor, fue a consultar a un hombre sabio, a quien preguntó:
Publicidad