Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • ¿Sábes que es la neuro facilitación?
    Los nuevos avances de la ciencia han permitido el desarrollo de nuevas y poderosas técnicas que permiten realizar procesos de transformación rápidos y permanentes.
  • Tan impensable era irme como quedarme
     "Tan impensable me parecía irme como quedarme" dice Elizabeth Gilbert en Eat, Pray and Love, cuando luego de un montón de circunstancias personales, se da cuenta que quiere todo menos estar...
  • El autoestima según tu signo
    En la carta natal, la Luna muestra las necesidades emocionales pero estima, se alinea estrechamente con la valoración. La estimación personal no es correcta ni errónea, simplemente es. Este punto...
  • ¿La cura para el estrés?
    El estrés es una reacción del organismo ante situaciones que percibe como amenazantes o desafiantes, y que implica cambios fisiológicos, psicológicos y conductuales. El estrés puede tener efectos...
  • Las 2 vasijas del aguatero (Reflexión)
    Un aguatero en la India tenía dos grandes vasijas, cada una colgaba de cada extremo de un palo que llevaba a través del cuello.
Publicidad