Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Irresponsabilidad y Moda
    Decidí escribir estas lineas despues de ver varias imagines en redes sociales, donde jóvenes adolecentes, arriesgan su vida para obtener imagenes "geniales" para sus perfiles de las mismas, en una...
  • Mineralogía: Turquesa
    Su nombre viene a significar “Piedra Turca”, aludiendo a los mercaderes Turcos que fueron los primeros en introducirla en Europa a través de la ruta de la Seda. Es considerada piedra sagrada para...
  • 12 hábitos de las parejas felices
    Las parejas felices no son perfectas, pero saben cómo mantener una relación sana y satisfactoria. ¿Qué hacen diferente de las parejas infelices? Aquí te presentamos 12 hábitos que las parejas...
  • Mineralogía: Ambar
    Antes que nada  hay que indicar que el ámbar no se trata de una piedra, sino de una resina fosilizada de árboles coníferos (como el Pino), del periodo oligoceno, por ello en ocasiones...
  • Zona de Confort
     De niños escuchamos, tal vez de nuestros padres, que en la vida había que trabajar duro y no "perder" tiempo soñando; y si bien es cierto que, no podemos culparlos por enseñarnos esto porque...
Publicidad