Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone | instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Feng Shui para niños
    Aunque las siguientes ideas estén pensadas principalmente para el cuarto de los chicos, también son para cualquiera que se atreva a dejar algunos preconceptos y a gozar de  las cosas simples....
  • La Trimurti, La Divina Trinidad Hindu
    La Trimurti, que significa "tres formas" en sánscrito, es el grupo de los tres dioses hindúes más importantes presentes en las varias religiones que conforman el hinduismo. Los tres dioses que...
  • Pediluvio Iónico
     Una mala alimentación con nutrientes de baja calidad el estrés, la falta de ejercicio, son costumbres e influencias que hacen que el cuerpo acumule toxinas dañinas para su normal...
  • Levantarse tarde los fines de semana ayuda a adelgazar
    ¿Te gusta dormir hasta tarde los fines de semana? Si es así, estás de enhorabuena, porque además de disfrutar de un merecido descanso, podrías estar favoreciendo tu pérdida de peso. Así lo sugiere...
  • Luz para el camino (Reflexión)
    Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Publicidad