Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Otra razón para consentir a tu gato: La Ronroterapia
    El ronroneo de los gatos es un sonido que muchos dueños de mascotas encuentran reconfortante y relajante. Sin embargo, este sonido va más allá de ser simplemente agradable; tiene beneficios...
  • Beneficios del café que quizás desconozcas
    El café es una de las bebidas más populares y consumidas en el mundo, y no solo por su delicioso sabor y aroma, sino también por sus efectos estimulantes y energizantes. Sin embargo, el café tiene...
  • Coraje
     Hacer cosas, consideradas como una locura por nuestro sistema de creencias, requiere un nivel de valentía poco común en nuestro comportamiento habitual. Para salir de nuestra área de confort...
  • Irresponsabilidad y Moda
    Decidí escribir estas lineas despues de ver varias imagines en redes sociales, donde jóvenes adolecentes, arriesgan su vida para obtener imagenes "geniales" para sus perfiles de las mismas, en una...
  • El Perdón: Ni tú ni yo somos los mismos (Reflexión)
    El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión.
Publicidad