Medita sobre la palabra «armonía», concéntrate en ella, aliméntate de ella para que este pensamiento de la armonía impregne, poco a poco, todas tus células.

col ag

Gracias a la armonía atraemos a los espíritus luminosos del mundo invisible y se convierten en nuestros amigos, no nos abandonan. Porque los espíritus luminosos son tenaces, tan tenaces como los espíritus tenebrosos de los que es tan difícil, a menudo, liberarse.

¿Por qué los amigos no iban a ser tan tenaces como los enemigos? Vienen a sostenernos, a iluminarnos, a aconsejarnos, y si seguimos sus consejos, siempre estamos bien inspirados.

Por eso, incluso en la peor de las situaciones, no hay que desesperar: un día, se volverá a nuestro favor, porque habremos estado bien inspirados.

Nada hay pues más importante que cultivar este estado de armonía que atrae a nuestros amigos del mundo invisible.

 

Mariapia Filippone instagramx

col bc

 
 

Eventos

Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29

#ParaelespirituTV

 

Publicidad

Leer Más...

  • Gemínidas: la última lluvia de estrellas del año
    Cada diciembre, el cielo nocturno nos regala uno de los espectáculos astronómicos más impresionantes del año: la lluvia de meteoros de las Gemínidas. Este evento, conocido por su alta tasa de...
  • Descifran el Manuscrito de Voynich: Un Enigma Resuelto
    El Manuscrito de Voynich, conocido como uno de los textos más misteriosos del mundo, ha desconcertado a historiadores, criptógrafos y lingüistas desde su descubrimiento en el siglo XIX. Este...
  • ¡No hay que matar al ego!
     Muchos gurús dicen que debemos matar al ego, pero, al ego se le enseña, se entrena, se le educa, no se le mata.
  • Alcanzando la Prosperidad Verdadera
    Quisiera comenzar este artículo, con la gran pregunta: ¿Qué es la prosperidad para ti? Por un instante, hazte esta pregunta, pero no solamente desde tu mente, sino sintiéndola en tu cuerpo. Escribe...
  • Luz para el camino (Reflexión)
    Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
Publicidad